San Gregorio

En lo más profundo de la Sierra de San Francisco se esconde la Cueva de San Gregorio, un santuario imponente donde el pasado se niega a ser olvidado.

CUEVA SAN GREGORIO

Se localiza en la sierra de San Francisco y recibe el nombre de un rancho que es propiedad de Francisco Arce, el cual se ubica en las cercanías de este sitio. En palabras de Enrique Hambleton, un sudcaliforniano que se ha distinguido en las tareas de difusión y conservación de las pinturas rupestres, estos rancheros como Francisco Arce han sido y son hasta hoy “la primera línea de defensa” de ese patrimonio cultural que es de todos los mexicanos, pero que también es de igual pertenencia a los ciudadanos del resto del mundo. Esto último lo confirma la inclusión de las pinturas rupestres de la sierra de San Francisco en la lista del patrimonio mundial de la Unesco a partir del año de 1994. Con ello, México adquirió la grave responsabilidad internacional de realizar todas las acciones necesarias para que se conserven, investiguen y difundan en beneficio de la humanidad. 

Muy cerca de ahí se localizan algunos otros sitios que forman parte del mismo estilo pictórico Sierra de San Francisco, los cuales han sido datados con temporalidades de varios milenios de antigüedad. Entre ellos es de mencionar la cueva de La Palma con más de 3,245 años antes del presente, y la cueva de San Gregorio II, con 3,000 años antes del presente. 

LA TRADICIÓN DE PINTAR 

Las dataciones de los sitios de La Palma y San Gregorio II, más otras que ya hemos referido, como por ejemplo la de San Borjita con una antigüedad de 7,500 años, son las que han invitado a seguir considerando que las pinturas rupestres de las sierras de San Francisco y de Guadalupe estuvieron expresando a lo largo del tiempo una “tradición” cultural de pintar y repintar sitios que ahora se muestran llenos de significaciones universales. Algunos arqueólogos han propuesto por ello designar a la cultura prehistórica que creó las pinturas rupestres de las sierras de San Francisco y de Guadalupe con el nombre de “Arcaico-Gran Mural”, pues afirman que ese es el rasgo principal de su existencia, con una antigüedad que va desde 7,000 años antes de Cristo, hasta 1,000 años después.

Instituto Sudcaliforniano de Cultura

Patrimonio Mundial Cultural